04 noviembre 2006

...Y hasta aquí hemos llegado

Sí amigos, la aventura de pH2 toca a su fin. Al menos por ahora, porque no sé si se trata de un punto y aparte o un punto y final.

Lo que sí sé es que en estos momentos, y por una serie de circunstancias laborales inesperadas, no dispongo ni de tiempo ni de fuerzas suficientes para mantener este blog tal y como yo quiero. Y antes de arrastrarme por los campos, perdón, quiero decir por los "posts", prefiero retirarme; por mucho que me haya costado tomar esta decisión.

No ha sido mucho tiempo, apenas seis meses, pero eso sí, muy intensos y en los que he disfrutado como un enano. Espero no haber sido el único que se lo ha pasado bien con esto.

03 noviembre 2006

Desde QUO con humor: I love this game

Desde QUO con humor porque este es el último post que he publicado en mi Bitaquora (que actualizo cada miercoles, para quien quiera saberlo).





Esta madrugada arranca la NBA. Sus seguidores estamos de enhorabuena. Y ya los que además de al basket somos aficionados a la ciencia hacemos la ola, porque el primer partido de la temporada se ha disputado en el departamento de física de la Universidad de Texas.

Allí se midieron la vieja pelota de cuero empleada hasta el final de la temporada pasada y su sucesora, una bola fabricada con un material sintético y criticada por los jugadores.

El resultado, una derrota sin paliativos de la "nueva", que según han comprobado con rigor científico los físicos texanos, bota menos (entre un 5-8% cuando se deja caer desde una altura de 1,2 metros); lo hace de forma más descontrolada (una desviación con respecto a la vertical un 30% más elevada) y resulta más resbaladiza en cuanto se humedece un poco (el coeficiente de fricción es un 30% más bajo).

Un análisis que coincide punto por punto con la quejas manifestadas por los jugadores. De lo que se deduce que para jugar en la NBA además de forma física hay que tener formación física.

Y aprovecho el rebote para manifestar que si yo fuese uno de los investigadores texanos también habría perdido el tiempo con esta "tontería". Seguro que con ningún estudio previo alcanzaron tanta repercusión. Ni probablemente tanta financiación, que la investigación la encargó el millonario dueño de los Dallas Mavericks, Mark Cuban.